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miércoles, 24 de abril de 2013

Decálogo de la serenidad

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver los problemas de mi vida, todo a la vez.

2. Sólo por hoy tendré máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie, no pretenderé criticar o disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no se lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré alguna cosa que no desee hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos procuraré que nadie se dé cuenta.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Puede que no lo cumpla totalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente -aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena Providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más en el mundo existiera.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de disfrutar de lo que es bello y de creer en la bondad.


Fuente: Beato Juan XXIII

sábado, 24 de noviembre de 2012

Emprender es tomar decisiones



El mayor cambio que notas cuando te conviertes en emprendedor es que de repente tú tienes que tomar todas las decisiones. Va a ser tu actividad más importante porque decisión a decisión marcarás el rumbo de tu empresa. Sin embargo, no te debe robar demasiado tiempo, también tendrás un montón de tareas operativas que realizar. Si estuviéramos hablando de una gran empresa, como directivo deberías centrarte en la estrategia pero, no nos engañemos, como emprendedor tienes que ser capaz tanto de decidir como de ejecutar y ambas cosas hacerlas rápido.

Te encontrarás decisiones complicadas, la primera el propio salto a ser emprendedor y justo después qué servicios ofrecer, a qué clientes dirigirte, a cuáles no y a que proyectos dar prioridad. La mayoría serán sencillas como elegir entre escribir un email o llamar a un cliente, qué hacer hoy, ir o no a ese congreso o jornada o cuándo quedar con un contacto.

A priori, incluso las estratégicas parecen abordables, lo realmente complicado es que tienes que tomarlas tú todas, decenas al día, sin ningún escudo o jefe al que preguntar. En este artículo encontraras algunos consejos que te ayuden en cada decisión.

1. Si tienes que decidir, decide

Sin duda, este es el primer consejo: No lo pospongas más, quizás incluso estás perdiendo el tiempo consultando artículos como éste con consejos para decidir. Eso se llamaprocrastinar. Simplemente hay que decidir y hacer, cuesta menos probar y equivocarse que sobreanalizar. Si has elegido mal, en el primer caso ganas experiencia y en el segundo has perdido el tiempo.

Ten en cuenta que quizás el coste de todo el proceso de ensayo y error tras la primera decisión rápida que tomes es menor que el coste que puede sumar invertir tanto tiempo en analizar cada opción. Aunque en el segundo caso el riesgo es un poco menor, aún sigue ahí, no puedes saberlo ni controlarlo todo. Lo puedes ver en la siguiente curva, aunque sigas dedicando tiempo a analizar, ese esfuerzo cada vez reduce menos el riesgo de tomar la decisión.


No todas las decisiones son iguales, en algunas te bastará lo que sabes para llegar al límite de utilidad en el que ya no merece la pena analizar más y en otras tendrás que investigar tanto que ese límite te será muy difícil de alcanzar. Hay un tipo de perfeccionismo que sí es bueno, pero este no es el caso.
2. Ten claro el problema

Cada decisión nace de un problema que hay que resolver. Para tomar la decisión correcta, el primer paso es definirlo correctamente sino corremos el peligro de decidir en base a unas premisas falsas. Aquí, si puedes, tómate algo de tiempo en plantear correctamente el tema sobre el que tienes que decidir. Sé objetivo, si tienes a priori alguna alternativas favoritas puedes contaminar todo el proceso.
3. Recuerda tus objetivos

No te olvides de tu estrategia, de hacia dónde quieres llevar tu empresa. No se trata de hacer un plan de negocio de 100 páginas, sino de tener claro tus objetivos. Estos deben servir de vara de medir, una brújula válida para comparar cada una de las soluciones que tengas planteadas. Pero deben ser metas realistas, no al estilo de las manidas misión y visión.
4. Son desafíos, no amenazas

La actitud con la que te enfrentes al problema también afectará a tu decisión. ¿Lo ves como un reto o como una amenaza? Los retos son desafíos que nos motivan a solucionarlos, las amenazas nos asustan y buscamos más protegernos que resolverlas. ¿Te quieres proteger o quieres solucionarlo de verdad?

5. Se flexible y ágil

A la hora de decidir, ten en cuenta que como emprendedor una de tus mayores ventajas competitivas frente a un gigante es tu flexibilidad. Puedes ser mucho más dinámico que ellos y modificar tu decisión conforme avances, incluso retroceder rápidamente y tomar otro camino. Tu coste de equivocarte es mucho menor que el de ellos: puedes hacerlo más veces y en mucho menos tiempo. Si no conoces la filosofía lean startup, te recomiendo que leas sobre ella, te abrirá mucho los ojos en este punto.
6. Sin error no hay aprendizaje

Por último, debes asumir que equivocarte es parte del proceso de tomar decisiones y que no pasa absolutamente nada. Decidir es una actividad constante entre las tareas del emprendedor y no siempre tienes tiempo para hacer un análisis profundo. Tomas las decisiones cuando la tienes que tomar y con la información que tienes hasta ese momento. En un mundo perfecto tendrías tiempo infinito para conseguir toda la información, pero ni tú ni el mundo sois perfectos. Si te equivocas, no te tortures, sigue adelante y a por la siguiente decisión.
Fuente: http://emprendedores.ticbeat.com

Los aburridos no triunfan nunca

Si la rutina se adueña de su quehacer diario y nada le anima a seguir dando lo mejor de sí mismo, ha caído sin remedio en el aburrimiento profesional, el peor enemigo del éxito. La principal causa de este tedio es la ausencia de desafíos. Trate de encontrar alguno que le motive, dentro o fuera de su empresa, sino caerá en la insatisfacción crónica, un tipo de estrés que no le beneficia ni personal ni profesionalmente.


Dicen que el aburrimiento profesional viene de repente, por eso conviene estar alerta: es uno de los peores venenos para el éxito profesional. Lo que se impone en esta situación es la reinvención profesional. ¿Está satisfecho con sus progresos profesionales? Ésta es la primera pregunta que propone el coach Miguel J. Roldán para darse cuenta. El también presidente de The International School of Coaching (Tisoc) plantea a los directivos proclives al tedio otra cuestión: ¿A veces piensa que quiere hacer algo diferente?

Si su respuesta a la primera pregunta es un ‘no’, y a la segunda contesta con un rotundo ‘sí’, lo más probable es que el aburrimiento se esté empezando a establecer en su quehacer diario. Fernando Botella, Ceo de Think & Action, advierte que un profesional en activo dedica media hora a trabajar, el 45% de su tiempo, “demasiado para no divertirnos con lo que hacemos. Especialmente si tenemos en cuenta que del 55% restante, un 33% lo pasamos durmiendo”.

“Muchas personas están desarrollando un trabajo que les permite vivir y satisfacer sus necesidades, sin importarles demasiado su desarrollo profesional”

¿Por qué se aburre?
No cumplir esta regla que propone este experto en gestión de personas entra dentro de la normalidad. Lo que hay que procurar es no aburrirse y aprovechar el tiempo al máximo. Botella señala que “el aburrimiento aparece en lo que denominamos modelos de infraexigencia, es decir, cuando las habilidades de los profesionales que están a disposición de la empresa y demanda de profesionales no están alineadas”. El error que se comete en estos casos es que “los miembros de un equipo se dedican a tareas por debajo de su nivel”.

Javier Mateos, director general de Think & Go, señala que la falta de miras y de objetivos a medio plazo son los motivos que causan la desidia laboral: “Muchas personas están desarrollando un trabajo que les permite vivir y satisfacer sus necesidades, sin importarles demasiado su desarrollo profesional”. En su opinión, “existe muy poco compromiso con la empresa y se piensa que, si se trabaja activamente, es la organización la que gana, no la persona”.

Algunas de la recomendaciones de Botella para evitar llegar a esta situación son: seleccionar de forma adecuada a los profesionales, “en función del puesto que vayan a ocupar”; capacidad para brindar a los colaboradores nuevos retos y aprendizajes; buscar estímulos motivadores de forma personalizada; y, por último, propone “no confundir delegar con transferir la ejecución de las tareas, sin la correspondiente responsabilidad que también suponen”.

Guía para sobrevivir al aburrimiento

Seguro que conoce a algún profesional que está anclado en el confort, “acomodado en aquello que siempre ha hecho, aunque no le satisfaga”, como explica Botella. Roldán señala que “el flow (fluir) es en realidad el estrés positivo que todos necesitamos, equidistante de la ansiedad y del aburrimiento (ambos estrés negativo). El equilibrio está en el justo medio”. El presidente de Tisoc propone cinco puntos para sobrevivir al aburrimiento, reinventarse y tener éxito profesional. ¡Atrévase a redirigir su rumbo!

1.Deje el miedo a un lado. La clave está en experimentar, aprender algo nuevo.

2.Identifique las áreas de la carrera que quiere recuperar. Es necesario tener claro qué ámbitos de su vida le impiden alcanzar sus objetivos. Cuando tenga definido su reto, podrá atacar lo que no funciona.

3.Cree un nuevo plan de carrera. Le ayudará a mantenerse enfocado y le servirá de guía. Este itinerario debe incluir lo que quiere cambiar en su vida y en su carrera, y los beneficios que le aportará el cambio.

4.Llevar a cabo el plan. Ponga en práctica las medidas que se ha propuesto. Mantenga una actitud positiva y tenga confianza en usted mismo.

5.Encuentre y desarrolle un sistema de apoyo. Reclute a las personas más adecuadas para emprender el camino hacia el éxito, que le ayuden a mantener el foco y le proporcionen el apoyo suficiente para seguir adelante.

Fuente: Expansión.com / 20.11.2012 / Montse Mateos

martes, 20 de noviembre de 2012

El mejor monólogo de la Historia-Leo Harlem ( HD )

No me cansaré nunca de verlo.

Una visión de la vida que te llena de alegría

Las esperas

"La Felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, sino cuando disfrutamos de lo que tenemos"

¿Por qué no lo aplicamos? Vaya usted a saber! Con lo sencillo que es dar las gracias a las pequeñas cosas que nos rodean y que nos pasan desapercibidas; una simple sonrisa, un buenos días, un que tal como estas y tantas y tantas cosas que hoy en día nos cuesta. 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Una despedida elegante

 Antonio Pamos, Presidente de ActualRH

Seamos originales y, en lugar de hablar de buscar empleo, hablemos de cómo dejarlo.

Permítanme comenzar con una obviedad: cuando un trabajador rompe su vinculación laboral con su empleador, puede ser porque prescindan de sus servicios o bien porque el trabajador busque nuevos aires. En ambas circunstancias, las cosas se pueden hacer de manera elegante o innoble.

Se denomina “Despido interior” a ese momento en que se es consciente de que el lazo emocional que le unía a su empresa se ha roto. Se trata de un punto de no retorno donde se empiezan a buscar de manera consciente otras oportunidades para dar el salto a un nuevo proyecto.

Cambiar de proyecto no sólo es lícito sino, también, necesario. Debería ser, incluso, obligatorio. Ampliar el bagaje profesional en diferentes entornos laborales, con compañeros diversos y nuevos objetivos enriquece personal y profesionalmente.

Pero, una vez que esa nueva oportunidad laboral es un hecho, ¿cómo debe hacerse la salida para no cargar la espalda de enemigos? Aquí van unos consejos de “urbanidad laboral”:

Antelación
No espere al último momento. No busque la sorpresa, el impacto. Deje entre dos y cuatro semanas entre el aviso y la salida.

Negociación
Cierre bien todos los aspectos contractuales: vacaciones pendientes, comisiones, liquidaciones, etc. Así evitará flecos y en el peor de los casos judicializar la salida.

Reemplazo
Proponga colaborar en la búsqueda de su sustituto. Usted conoce su puesto mejor que nadie.

Capacitación
Si surge la oportunidad haga un exhaustivo traspaso de tareas a quien vaya a reemplazarle.

Implicación
No desaparezca sus últimos días. Es cierto que estará menos motivado y con la cabeza en su nuevo proyecto pero intente seguir siendo el profesional que fue.

Cierre
Intente dejar completadas todas las tareas posibles y en aquéllas que quedan abiertas deje información suficiente para continuarlas.

Salida
Antes de cerrar la puerta a su espalda, asegúrese de que tiene la información de contacto de exjefes y excompañeros que pueden ser útiles en el futuro para alimentar su red de intereses.

Hasta aquí la parte rosa del cambio de trabajo.

Muchos han experimentado el lado más oscuro que hace imposible cumplir con los puntos anteriores. Los más habituales son:

  • Salida inmediata. Recoja sus cosas y márchese ya.
  • Puede encontrar envidias y recelos con sus compañeros, sobre todo si abandona una empresa con un mal clima. Puede ser visto como un desertor.
  • Rechace cualquier contraoferta. Está comprobado que sólo alargan un poco más la agonía y nadie sale beneficiado de esa situación.
  • La entrevista de salida puede ser un arma de doble filo. Usted ya se ve fuera y puede despotricar contra toda la organización. Tenga cuidado, porque a la gente que se queda no le gustará conocer su opinión.

Aun en la situación más adversa nunca pierda el tipo ni la elegancia. Aguante el tirón, obtenga un aprendizaje de esos últimos momentos y, una vez fuera, vuelque todo su esfuerzo en su nuevo proyecto.

No olvide que agua pasada no mueve molino.

Fuente: http://www.rrhhdigital.com / Antonio Pamos, Presidente de ActualRH

Las emociones tienen un impacto de hasta un 25% en los resultados de una empresa

El autor Daniel Goleman, en su best seller Inteligencia Emocional, asegura que las emociones tienen un impacto de hasta un 25% en los resultados de una empresa. El cómo se vivan las emociones y cuál sea el estado de ánimo predominante en sus trabajadores impacta e influye en la eficacia y la productividad global porque, en palabras de Ovidio Peñalver, coach ejecutivo y autor del libro Emociones colectivas: la inteligencia emocional de los equipos: “Los profesionales antes que profesionales somos personas y cuando más plenos y serenos nos sintamos mejor desempleño tendremos”.

Las tendencia imperante del trabajador en la empresa es de contener sus emociones, no expresarlas, caparlas y luego, cuando acaban saliendo, porque antes que trabajadores somos personas, lo hacen de forma desmesurada, como un volcán en erupción, en palabras de Ovidio: “Hemos comprado la idea de que los profesional es no mostrar las emociones en el ámbito empresarial pero antes que trabajadores somos personas y no podemos ir contra natura”.

Empresas con recursos similares, en un entorno parecido, pueden tener grandes diferencias en sus resultados; muchas son las variables que pueden influir en esto (plan estratégico definido, cantidad y calidad del portafolio de productos, cultura y calidad directiva, etc.), entre las que se encuentra la emocionalidad colectiva de esa empresa. Gestionar las emociones, tanto a nivel individual como grupal, es un reto y un valor diferencial de la empresa moderna: “Uno de los retos de un directivo o de un líder es abogar por espacios emocionalmente sostenibles que liberen talento”, afirma Peñalver.

Las empresas que se preocupan por la gestión emocional de sus trabajadores son una gran minoría creciendo, por el momento, la gran mayoría lo hace a través de coaching, formaciones y talleres de liderazgo sobre cómo incorporar una cultura emocionalmente sostenible. El perfil del líder inteligente emocionalmente es un líder que practica la asertividad: escucha activamente, no interrumple, indaga y pregunta, entabla conversaciones sinceras, le da espacio y tiempo a hablar de emociones, muestra signos de afecto y es empático; buscando siempre un tiempo y lugar para que estos factores puedan darse y así no correr el riesgo de confundir la empresa con una pandilla de amigos.

¿Qué puede hacer el coaching en este terreno? Cada vez hay más evidencias de cómo una cultura empresarial emocionalmente sostenible es más ecológica y rentable, para los trabajadores, para la empresa y para la sociedad. El coaching, tanto cuando trabaja con personas de manera individual, como cuando lo hace con equipos (sean departamentos, equipos de proyecto o comités de dirección), provoca la toma de conciencia de cuál es la emocionalidad desde la que se actúa, así como el diseño de acciones para gestionarla.

Fuente: RRHH Digital/Portada/Secciones/Liderazgo

martes, 23 de octubre de 2012

estrategias ganadoras del ajedrez que pueden ayudarte en tu negocio

Decía Goethe que "el ajedrez es prueba de inteligencia". El ajedrecista de élite está acostumbrado a tomar decisiones en escenarios complejos y con un alto grado de incertidumbre, dadas las infinitas posibilidades sobre el tablero. Para ello utiliza herramientas y técnicas originales cuyo conocimiento puede tener gran valor, también, en el competitivo entorno empresarial.

Así lo piensa Miguel Illescas, Gran Maestro Internacional de ajedrez —ocho veces campeón de España—,empresario y autor de varios libros. El último, Jaque Mate, que se ha presentado esta semana en Barcelona, es una obra breve y ligera, de lectura amena y sencilla, repleta de consejos para aprender a sacar el máximo partido de las técnicas de este deporte y aplicarlas a la empresa y la vida.

Que no espere el lector un manual de reglas cerradas para el trabajador porque, tal y como explica el autor, no hay recetas —aunque sí pistas— para el éxito laboral. "Creo que cada persona y cada situación es diferente, por eso el libro está pensado para que cada lector confeccione su propio método tras leerlo". Aunque sí hay varios capítulos dedicados a métodos concretos de cálculo y estrategia, el arte de planificar.

Porque si de algo va este libro es de la importancia de la planificación tanto, en los negocios como en el día a día. "La vida es un juego de posibilidades infinitas así como los negocios o el ajedrez", asegura Illescas, para quien el verdadero freno es no saber anticiparnos a los problemas, algo que sí hace el buen ajedrecista, lo cual nos lleva muchas veces a improvisar.

El tablero. ¿En qué se parece un negocio a una partida de ajedrez?

Si uno parte de un mal plan los resultados estarán también condicionadosEs verdad que en el ajedrez tienes un adversario único, mientras que las decisiones en el mundo de los negocios se complican debido a que existen muchas otras variables a considerar, pero, como el empresario, el jugador de ajedrez está en constante tensión, tomando decisiones difíciles. Peroantes de decidir el jugador pasa mucho tiempo analizando la jugada, algo que si los políticos o las empresas hicieran se ahorrarían realmente muchos errores y dinero. Comprender y analizar bien la realidad que nos rodea antes de tomar una decisión, antes incluso de considerar tomarla o no, puede ahorrarnos mucho tiempo y el tiempo también es dinero. Antes de elegir jugada hay que observar la foto general —del tablero o de la empresa—, el escenario en el que nos encontramos. Esta planificación nos la enseña el ajedrez y es aplicable a cualquier situación de la vida en la que haya que tomar decisiones.

Estrategia. Una vez analizada nuestra posición los siguientes pasos serían la estrategia (establecer objetivos) y la táctica (el método), ¿cómo podemos diferenciarlas bien?
A menudo las personas no programamos estrategias sino que reaccionamos al problema, actuamos de inmediato —cuando no queda más remedio— y así es como se pierde la partida. Es lo que sucede ahora con la crisis, los políticos no prevén el problema, por eso van siempre un paso por detrás porque no predicen el futuro y las decisiones son tardías e incorrectas. Perotodo saldría mejor si tenemos los escenarios previstos. Lo que yo explico en el libro es para cualquiera que intente ir por delante de lo que nos va a pasar.

Reflexión. ¿Cómo se planea entonces la estrategia?

La estrategia son los objetivos y táctica los métodos. El truco es sentarse, aislarse en un lugar tranquilo donde estemos cómodos, con una hoja en blanco, el ordenado apagado y el móvil desconectado, y sencillamente dedicarse media hora a pensar y planificar.

Paciencia. ¿No pensamos lo suficiente?

Hoy vivimos a un ritmo frenético, nos estamos habituando a trabajar de manera muy rápida y no nos da tiempo a pensar ni a reflexionar, tenemos mucha capacidad de reacción, sí, pero si uno parte de un mal plan los resultados van a estar condicionados por él. Elaborar una buena estrategia requiere de un momento reflexivo, individualmente o en equipo, pero hay que pararse, tomarse el tiempo necesario para pensar y reflexionar si lo que estamos haciendo es lo correcto.

Actitud. Práctica, táctica, paciencia, concentración, mentalidad, perseverancia, disciplina... ¿cuál de todas debe primar en el mundo empresarial?

Todas son importantes, y aunque yo soy de los que piensa que hay muchas inteligencias —matemática, social, emocional...—, para mí la capacidad o la inteligencia para aprender cosas nuevas es fundamental, si uno no es capaz de entender y humildemente aceptar que cada día puede aprender algo nuevo no tendrá tanto éxito, porque hay que estar atento al entorno y a la realidad para aprender de ellos.

Productividad. El libro reza: "La fórmula 'talento+trabajo=éxito' ha sido siempre la receta mágica que todos conocen y muy pocos aplican con la necesaria intensidad" ¿No nos esforzamos lo suficiente?
Rendimiento y sufrimiento no están relacionados, al contrario, si se sufre en el trabajo se rinde menos. Hay gente que trabaja 16 horas, y así confundimos meter horas con el rendimiento, y no se trata de eso, no se trata de trabajar más sino mejor en menos horas. Antes de ponerse el mono de faena hay que pensar, qué voy a hacer, por qué lo voy a hacer y cómo lo voy a hacer (de nuevo la estrategia). Estas tres preguntas son básicas en ajedrez, pero en el mundo de la empresa eso se olvida mucho, porque el éxito te ciega y te aparta del campo estratégico.

Talento. Su libro dedica un buen puñado de líneas al talento, ¿cree que la gente se toma el tiempo necesario para descubrir el suyo e intentar mejorarlo?
Antes de ponerse el mono de faena hay que pensar, qué voy a hacer, por qué y cómoVivimos en un entorno hostil hacia el talento, desde el sistema educativo hasta la empresa. En los colegios no se gestiona el talento ni se cultiva, no hay tiempo. En la empresa tampoco, nuestro mundo es cortoplacista y no se nos da la oportunidad de opinar ni desarrollar las iniciativas propias, todo se condiciona a los beneficios y el dinero. Nos piden resultados pero no se invierte en talento ni en creatividad, y el talento es una inversión, no da dinero al principio, pero es una inversión. Pero uno debe descubrir poco a poco sus puntos fuertes, y no dejar de formarse, hay que invertir en uno siempre, la formación debe ser permanente y personalizada. Además es clave hacer algo que nos guste y que queramos hacer para lograr resultados y desarrollo personal, en lugar de ponernos metas que no deseamos alcanzar. ¿Qué quiero hacer yo?, ¿en qué soy bueno?, son preguntas que debemos hacernos.

Dominio y autocontrol. Como entrenador de Vladimir Krámnik, destaca que le llamó la atención su templanza y cómo en ocho años jamás entró en 'modo pánico'...
Yo nunca llegué a estar más arriba porque perdía el control de las acciones y me volvía irreflexivo, permitía que la realidad me llevara a mí en lugar de dominarla y esto me arruinaba momentos clave de los torneos, pero este muchacho tenía una disciplina innata, sabía manejar la presión incluso en la final del campeonato del mundo. Tenía temple, se enfrentaba con sus armas —si eran pocas pues pocas— pero intentaba hacerlo lo mejor posible siempre, no se ponía nervioso, gestionaba la situación como podía pero la gestionaba, no huía de ella, esa tensión es lo que los grandes campeones son capaces de gestionar.

Victoria. ¿Cuál sería el jaque mate de un buen empresario?
Lograr ser feliz y hacer felices a sus trabajadores y sus clientes. Sentir que has hecho cosas útiles para ti y tu gente. No hay técnicas exactas, es un camino, una sensación. La partida perfecta no existe pero cuando uno da lo mejor de sí mismo, cuando disfruta y se siente bien trabajando y logrando cosas el resultado deja de ser lo más importante. Hay que intentar disfrutar con lo que uno hace y ser optimista.

Fuente: 20 minutos / VERÓNICA VICENTE. 12.10.2012

lunes, 22 de octubre de 2012

GTD - Productividad Personal para gente que Innova

Antes casi todo era evidente. Desde tiempos prehistóricos hasta la Era Industrial, las personas tenían bastante claro qué significado tenían para ellas las cosas que les rodeaban, cómo les afectaban y que debían hacer al respecto. Los cambios eran escasos y suficientemente lentos como para poder entenderlos e integrarlos en el día a día de forma satisfactoria. En este contexto, la clave para lograr resultados era hacer.

En la Era de la Información la situación ha cambiado. Ahora todo es nuevo más a menudo y eso hace imposible no solo entender e integrar todos los cambios en nuestra vida, sino incluso ser conscientes de todos ellos. Nos encontramos, por primera vez en la Historia, en una situación en donde la mayoría de las cosas ya no son evidentes. En este contexto, la clave para lograr resultados es saber decidir qué hacer.

Los antiguos modelos de “gestión del tiempo” eran válidos en entornos donde el ritmo de cambio era moderado y el corto plazo relativamente predecible, ya que el tiempo solo es “gestionable” cuando sabes con certeza de cuánto dispones, algo que a día de hoy es sencillamente inimaginable.

GTD, las siglas de Getting Things Done, surge en los albores del siglo XXI para dar respuesta a la necesidad que tienen las personas de gestionarse de forma efectiva en esta nueva realidad, en la que la cantidad de información sigue aumentando de forma exponencial y las interrupciones y los cambios de prioridad son parte esencial del paisaje cotidiano.

En su desarrollo, GTD incorpora elementos como el systems thinking o el design thinking. Partiendo de un enfoque sistémico, centrado en la persona como un todo, sintetiza los principios universales que permiten obtener el control y la perspectiva necesarios para relacionarnos proactivamente con la realidad que nos rodea y para saber tomar en cada momento la decisión más adecuada en función de las circunstancias en que nos encontramos.

En GTD abundan las metáforas a la vez que se hibridan teorías y conceptos de diversas fuentes, desde la teoría de flujo de Mihály Csíkszentmihályi a conceptos del karate, pasando por herramientas de coaching o diversas técnicas de visualización utilizadas por deportistas.
GTD: La Productividad Personal al servicio de la Innovación

Uno de los hallazgos de David Allen es que la productividad es máxima en el estado de flujo. En otras palabras, nuestra productividad depende tanto de nuestra capacidad para centrarnos en la tarea como de tomar decisiones adecuadas en cada momento según las circunstancias.

El primer paso hacia la eficacia personal es lograr una “mente como el agua”, es decir, una mente capaz de reaccionar a la medida de las cosas, de forma creativa, sin estrés, abierta a todo y capaz de rendir al máximo en cada momento. Esto se obtiene al combinar el uso detres herramientas:

1) El método de los 5 pasos para administrar el flujo de trabajo permite ese “milagro” de vaciar la mente, obteniendo una reconfortante sensación de confort. Este método te permite dibujar el mapa con todos tus compromisos, contigo o con otras personas y el simple hecho de saber que están todos allí es suficiente para devolverte el control. A partir de ahí eres capaz de decidir donde quieres ir en cada momento, siendo consciente de todas las opciones disponibles y estando seguro de que ninguna se te pasa por alto.

2) El modelo de 6 niveles de perspectiva es el complemento ideal al método de los 5 pasos, ya que te da información sobre lasconsecuencias a corto, medio y largo plazo de tus decisiones. Gracias a este modelo no sólo sabes qué caminos puedes tomar en tu mapa, sino a dónde te llevan y qué significa tomar uno u otro.

3) El tercer elemento de GTD es el método de planificación natural de proyectos.

1. Se comienza por definir el propósito del proyecto, el “¿qué resultado quiero conseguir?” y el “¿para qué quiero conseguirlo?”, enfoque que al igual que en el design thinking, evita partir del problema para concentrarse en la solución deseada

2. El siguiente paso es visualizar el resultado deseado, tener claro “¿cómo voy a saber que lo he conseguido?” Se trata de construir la visión del resultado deseado

3. Lo siguiente es un ejercicio de pensamiento divergente, una tormenta de ideas o brainstorming, cuya finalidad es generar la mayor cantidad posible de ideas, independientemente de su calidad, viabilidad, etc. El objetivo es responder a la pregunta “¿qué puedo hacer para conseguirlo?”

4. A continuación viene una fase complementaria de pensamiento convergente y síntesis. Consiste en elegir alternativas de entre las surgidas en el ejercicio anterior y prototiparlas, eligiendo las que más nos aproximen al resultado buscado

5. Por último, una vez definidas las secuencias a seguir, el siguiente paso es identificar cuales son las próximas acciones, es decir, las siguientes acciones físicas que debemos llevar a cabo para que el proyecto avance.

GTD: Productividad Personal para Innovadores

  • Diariamente en todo el mundo hay millones de personas que innovan.
  • Unas buscan nuevas y mejores formas de aumentar su eficacia personal y lograr los resultados que desean.
  • Otras buscan nuevas y mejores formas de crear productos, servicios y soluciones, modelos de negocio o formas de gestión.
  • Muchas de ellas hacen ambas cosas. Son innovadores que usan GTD. ¿Eres tú ya una de ellas?

Resiliencia: 5 habilidades para afrontar adversidades



Es curioso que descubramos palabrejas ya en edad adulta, cuando parece que son ya pocas las definiciones de nuestro diccionario que nos pueden sorprender. Pero sí, para muchos todavía queda un mundo de letras y significados por descubrir, términos que proceden de disciplinas específicas que son muy inspiradoras por el poder que tienen en otros escenarios distintos. ¿Algunos ejemplos de este tipo de palabros? Hay varios: asertividad, serendipia, tensegridad, iteración, empatía, resiliencia, procastinación

Muchas de esas palabras logran ordenar y conectar todo un cúmulo de ideas que andan por ahí dispersas. Cuando conocemos y entendemos uno de esos conceptos, de repente parece que por fin nos hemos explicado a nosotros mismos una realidad algo borrosa con la que nos enfrentamos diariamente. Uno de esos términos es cada vez más conocido… y necesario, porque señala directamente a cómo nos enfrentamos a las adversidades, ahora que las tenemos (casi) siempre presentes: se trata de la resiliencia.


Origen del palabro “resiliencia”
Aunque tiene un origen similar a la palabra estrés,ya que ambos proceden del ámbito de la mecánica, su uso está extendiéndose cada vez más en el ámbito de la psicología. Si el estrés, en origen, define el esfuerzo al que está sometido un material (por ejemplo, un pilar de un edificio), la resiliencia se usa en la física para expresar la capacidad de recuperación que tiene ese material a causa del esfuerzo al que ha sido sometido. Hoy, el concepto tiene mucho que ver con la persona y con esta realidad tan aparentemente nociva que nos está tocando vivir.
¿Qué es la resiliencia y por qué conviene saber más sobre ella?

La resiliencia(psicológica) consiste en la capacidad de hacer frente a las adversidades, superarlas e, incluso, ser transformados por el propio proceso. Al igual que un objeto abollado recobra su forma primitiva si tiene la suficiente elasticidad, los seres humanos dotados de resiliencia serán capaces de salir de una dificultad si consiguen desarrollar cierta plasticidad en forma de habilidades… resilientes.

Ojo, la resiliencia va más allá del concepto de flexibilidad: no se alude solamente a la capacidad de adaptarnos al entorno, sino de la capacidad de adelantarnos a él. No se trata únicamente de ser versátiles para cuando haya momentos complicados: la cosa es estar bien situados para cuando la adversidad te mire a la cara, tener la capacidad de enfrentarse a ella con los mejores recursos posibles y, además, salir reforzado de la lucha que tendremos con ella.


5 habilidades para ser resilientes y no caer en el derrotismo
1. Doblegar esfuerzos: “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”

Es momento de darlo todo. Levantarse más temprano, leer más, relacionarse mejor… Las oportunidades no llegan caídas del cielo. La perseverancia y el estar en contacto de forma permanente con los contenidos asociados a las posibles oportunidades es una obligación que nos debemos tomar muy en serio. Debemos luchar de forma consciente contra la procastinación, porque cada día que pasa sin estar encima de lo verdaderamente importante (profesionalmente hablando) nos aleja de cualquier objetivo a la vista.

2. Apostar por la serendipia: “El verdadero descubrimiento no consiste en encontrar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”

Nos abandonamos en exceso a la planificación y, sin embargo, actuar de modo programado hace que olvidemos que en lo desconocido probablemente también podemos encontrar oportunidades. Debemos permitirnos salirnos del guión establecido y actuar contraprogramándonos a nosotros mismos: acudiendo a sitios diferentes o que no teníamos previstos, leyendo contenidos que aparentemente no tienen que ver con nuestro expertise, relacionándonos con personas que no conocemos.

3. Alejarse de la victimitis: ”Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca las circunstancias… y las crea si no las encuentra“

“Yo no puedo”, “no va a servir para nada que lo intente”, “seguro que no consigo nada”, “la situación no es propicia”… son frases que nos aprisionan cuando tenemos que afrontar una decisión o llevar a cabo una acción que contenga cierto riesgo. Lavictimitis consiste en ponernos trabas a nosotros mismos, exagerando las debilidades y las amenazas, menospreciando las fortalezas y las oportunidades existentes. Alejarse de la victimitis es complicado. De pequeño ya éramos expertos en acudir a ella para dar respuesta a nuestros fracasos: “el profe me tiene manía”.

4. Saltar obstáculos: “Me parece que el secreto de la vida consiste simplemente en aceptarla tal cual es”

Cuando tenemos una dificultad: ¿la interpretamos como un problema… o la interpretamos como un reto? Es un proceso prácticamente inconsciente, ojo, pero si encontramos retos y desafíos en lugar de problemas en nuestra vida, estaremos facilitando que la pasión sea el instrumento con el que nos enfrentemos a la adversidad, en lugar de la desidia y cierta sensación amarga que aparecen cuando enfocamos de forma pesimista el escollo.

5. Experimentar: “No he fracasado. Simplemente he descubierto diez mil alternativas que no funcionan”

Ya está bien de sancionarnos los errores. Es hora de recompensarnos los grandes fracasos y repensarnos los éxitos mediocres. ¿Tenemos verdaderas ambiciones o sólo el ánimo de cumplir con lo mínimo? Los brazos cruzados no ayudan. Si aspiramos a algo grande, necesitaremos iterar todo el tiempo, probar, errar, aprender, mejorar… experimentar constantemente.

Fuente: http://www.ticbeat.com/economia/ Foto cc Comrade Foot

martes, 16 de octubre de 2012

Modelo de Kotter de gestión del cambio en 8 pasos

Tanto si está considerando un pequeño cambio en uno o dos procesos o si desea realizar un gran cambio en todo el sistema organizativo, es usual sentirse incómodos e intimidados por la magnitud del reto.

Sabe que el cambio es necesario pero no sabe realmente cómo hacer que suceda. ¿Por dónde empezar? ¿A quién involucrar?

Hay muchas teorías acerca de cómo “hacer” el cambio. Muchas de ellas provienen de John Kotter, un profesor en la Escuela de Negocios de Harvard y un muy renombrado experto en cambios.

Kotter presenta su proceso de 8 pasos hacia al cambio en su libro “Liderando el cambio” (“Leading Change”), publicado en 1995.

Los 8 pasos son:

Paso 1: Cree sentido de urgencia

Para que ocurra el cambio, es ayuda que toda la empresa realmente lo desee. Desarrolle un sentido de urgencia alrededor de la necesidad de cambio. Esto puede ayudarlo a despertar la motivación inicial para lograr un movimiento.

Esto no es simplemente mostrar una estadística de ventas de personas pobres o hablar de la creciente competencia. Abra un diálogo honesto y convincente acerca de lo que está pasando en el mercado y con su competencia. Si mucha gente empieza a hablar acerca del cambio que propone, la urgencia puede construirse y alimentarse a sí misma.

Qué hacer:
  • Identificar potenciales amenazas y desarrollar escenarios que muestren lo que podría suceder en el futuro. 
  • Examinar oportunidades que deben ser o podrían ser explotadas. 
  • Iniciar debates honestos y dar razones convincentes para hacer a la gente pensar y hablar. 
  • Solicitar el apoyo de clientes para reforzar sus argumentos. 
Kotter sugiere que, para que el cambio ocurra con éxito, el 75% de los directos y gerentes de la compañía deben “comprar” el cambio. En otras palabras, debe trabajar duro en este primer paso e invertir mucho tiempo y energía en la construcción de una urgencia., antes de pasar al siguiente paso. Que no haya pánico y no haga un gran salto por no correr el riesgo de nuevas pérdidas a corto plazo.

Paso 2: Forme una poderosa coalición

Convenza a la gente de que el cambio es necesario. Esto a menudo implica un fuerte liderazgo y soporte visible por parte de gente clave dentro de la organización. Gestionar el cambio no es suficiente. También tiene que liderarlo.

Puede encontrar líderes del cambio dentro de la empresa. Para liderar el cambio, debe reunir una coalición o equipo de personas influyentes cuyo poder proviene de una variedad de fuentes, incluyendo los puestos que ocupan, status, experiencia e importancia política.

Una vez formada, su “coalición” necesita trabajar como equipo, en la continua construcción de la urgencia y del impulso en torno a la necesidad del cambio.

Qué hacer:
  • Identificar los verdaderos líderes de su organización 
  • Pídales un compromiso emocional 
  • Trabaje en equipo en la construcción del cambio 
  • Identifique áreas débiles dentro del equipo y asegúrese de que tiene una buena mezcla de personas de diferentes departamentos y diferentes niveles de la empresa

Paso 3: Crear una visión para el cambio

Al empezar a pensar en un cambio, probablemente habrá muchas grandes ideas y soluciones dando vueltas. Vincule esos conceptos con a una visión general que la gente pueda entender y recordar fácilmente.

Una visión clara puede hacer entender a todos el por qué está usted pidiéndoles que hagan algo. Cuando las personas ven por sí mismas lo que están tratando de lograr, las directivas que les son dadas cobran más sentido.

Qué hacer:
  • Determine los valores que son fundamentales para el cambio 
  • Elabore un breve resumen que capture “lo que ve” como futuro de la organización 
  • Cree una estrategia para ejecutar esa visión 
  • Asegúrese de que su coalición pueda describir la visión en 5 o menos minutos 
  • Practique su “declaración de la visión“ a menudo. 
Para más información acerca de la creación de la visión, lea “La visión que guía nuestros pasos” – Estr@tegia Magazine.

Paso 4: Comunique la visión

Lo que haga con la visión después de crearla determinará su éxito. Su mensaje posiblemente encuentre fuertes competencias en las comunicaciones diarias dentro de la empresa, por lo que debe comunicarla frecuentemente y con fuerza, e incluirla dentro de todo lo que haga.

No se limite a llamar a reuniones extraordinarias para comunicar su visión. Hable de la visión cada vez que pueda. Use diariamente la visión para tomar decisiones y resolver problemas. Cuando se la mantenga fresca en la mente de todos, ellos recordarán la visión y actuarán en respuesta a ella.

También es importante “caminar la charla”. Lo que usted hace es mucho más importante – y creíble – que lo que usted dice. Demuestre el tipo de comportamiento que usted espera de los demás.

Qué hacer: 
  • Hable a menudo de su visión de cambio 
  • Responda abierta y honestamente a las preocupaciones y ansiedades de la gente 
  • Aplique su visión en todos los aspectos operativos, desde el entrenamiento hasta la evaluación de la performance. Ate todo a la visión 
  • Predique con el ejemplo 

Paso 5: Elimine los obstáculos

Si sigue estos pasos y llega a este punto en el proceso de cambio, es porque ha hablado de la visión y ha construido la suscripción a ella desde todos los niveles de la organización. Con suerte, su gente querrá ocuparse del cambio y conseguir los beneficios que ha estado promoviendo.

Pero, ¿hay alguien que se resista al cambio? ¿Existen procesos o estructuras que están en el camino?

Ponga en marcha la estructura para el cambio y compruebe constantemente las barreras que existan. La eliminación de los obstáculos puede potenciar a las personas que usted necesita paraejecutar su visión and puede ayudar a avanzar en el cambio.

Qué hacer:
  • Identifique o tome personas nuevas que sean líderes del cambio y cuyas funciones principales sean hacer el cambio. 
  • Mire la estructura orgánica, puestos, y sistemas de recompensas para asegurarse de que están en consonancia con su visión. 
  • Reconozca y recompense a la gente que trabaja para el cambio 
  • Identifique a las personas que se resisten al cambio y ayúdeles a ver que lo necesitan 
  • Adopte medidas para eliminar las barreras (humanas o no) 

Paso 6: Asegúrese triunfos a corto plazo

Nada motiva más que el éxito. Dele a su empresa el sabor de la victoria en una fase temprana del proceso de cambio. Dentro de un breve período de tiempo (que podría ser un mes o un año, dependiendo del cambio), usted va tener que lograr resultados palpables por su gente. De otra manera, la gente crítica y negativa podría lastimar el proceso.

Cree metas a corto plazo y no sólo un objetivo a largo plazo. Usted desea que cada pequeño logro sea posible, con poco margen para el fracaso. Su equipo de trabajo para el cambio puede tener que trabajar muy duro para llegar a los objetivos pero, cada “victoria“ de corto plazo puede ser muy motivador para todo el personal.

Qué hacer:
  • Busque proyectos de éxito asegurado, que pueda implementar sin la ayuda de aquellos que sean críticos del cambio 
  • No elija metas tempranas que sean costosas. Usted desea poder justificar la inversión de cada proyecto. 
  • Analice cuidadosamente los pros y contras de cada proyecto. Si no tiene éxito en su primera meta, puede dañar enteramente su iniciativa de cambio. 
  • Reconozca el esfuerzo de las personas que le ayudan a alcanzar los objetivos. 

Paso 7: Construya sobre el cambio

Kotter sostiene que muchos proyectos de cambio fallan porque se declara la victoria muy tempranamente. El cambio real sucede muy profundamente. Las victorias tempranas son sólo el comienzo de lo que se necesita hacer para lograr los cambios a largo plazo.

El lanzamiento de un nuevo producto utilizando un sistema completamente nuevo está muy bien. Pero si puede lanzar 10 productos nuevos, eso significa que el nuevo sistema funciona. Para llegar a esa décima victoria, deberá seguir buscando mejoras.

Cada victoria proporciona una oportunidad para construir sobre lo que salió bien y determinar qué se puede mejorar.

Qué hacer:
  • Después de cada victoria, analizar qué salió bien y qué se necesita mejorar 
  • Fijarse más metas para aprovechar el impulso que ha logrado 
  • Aprenda sobre Kaizen, la idea de la mejora continua 
  • Mantenga ideas frescas sumando más agentes y líderes del cambio 

Paso 8: Ancle el cambio en la cultura de la empresa

Por último, para lograr que cualquier cambio pegue, éste debe formar parte del núcleo de la organización. La cultura corporativa a menudo determina qué hacer, por lo que los valores detrás de su visión deben mostrarse en el día a día.

Haga que los esfuerzos continuos para garantizar el cambio se vea en todos los aspectos de su organización. Esto ayudará a darle un lugar sólido al cambio en la cultura de la organización.

También es importante que los líderes de su empresa sigan apoyando el cambio. Esto incluye el personal existente y los nuevos líderes que vayan sumando. Si pierde el apoyo de estas personas, podría terminar donde empezó.

Qué hacer:
  • Hablar acerca de los avances cada vez que se dé la oportunidad. Cuente historias de éxito sobre procesos de cambio, y repetir otras historias que oiga. 
  • Incluye los ideales y valores del cambio cada vez que contrate y entrene gente nueva 
  • Reconozca públicamente los principales miembros de su coalición de cambio original, y asegúrese de que el resto del personal – nuevos y viejos – se acuerden de sus contribuciones. 
  • Cree planes para sustituir a los líderes principales del cambio, a medida que éstos se vayan. Esto ayudará a asegurar que su legado no se ha perdido u olvidado. 

Puntos claves:
  • Tiene que trabajar duro para cambiar con éxito a una organización.
  • Cuando planea cuidadosamente y construya un buen fundamento, la aplicación del cambio podrá ser mucho más fácil, y se podrá mejorar las posibilidades de éxito.
  • Si está demasiado impaciente, y si espera resultados demasiado pronto, es más probable que fracase.
  • Crear un sentido de urgencia, contratar poderosos líderes de cambio, construir una visión y comunicarla de manera eficaz, eliminar los obstáculos, crear triunfos a corto plazo, y construir sobre el cambio.

Haciendo estas cosas, puede ayudar a hacer del cambio parte de su cultura organizacional. Ahí es cuando se puede declarar una verdadera victoria.

Fuente: Estr@tegia Magazine

lunes, 15 de octubre de 2012

5 Temas a gestionar en un proceso de cambio

Uno de los retos mas importantes de los líderes actuales es gestionar el cambio. Uno puede preguntarse ¿Qué es mas importante: conseguir que tu equipo se adapte al cambio o conseguir que asuman que el cambio ya es algo constante?Probablemente ambas cosas necesitan la atención de la dirección.

El hombre es un animal de costumbres al que no le gustan los cambios. Se siente muy a gusto en su zona de confort y en general prefiere quedarse con lo conocido y así evita tener que adaptarse. Obviamente el nivel de resistencia es distinto en cada persona. Hay personas que creen fielmente en cambio y se ofrecen incluso a ser embajador del mismo. Otras hay que convencerlas y ayudarlas en su proceso de adaptación. Y, como no, hay personas que simplemente no quieren cambiar.

La cosa se complica aún mas si tenemos en cuenta todos los stakeholders de la empresa: accionistas, empleados, proveedores, clientes, etc… todos ellos se ven afectados, directa o indirectamente, por los cambios que se producen a diario en cualquier organización y todos reaccionarán de un modo u otro, tarde o temprano.

¿Como podemos mejorar nuestra gestión de cambios y vencer la resistencia que produce? Le damos 5 pistas que le ayudarán en este proceso:

  • Gestionar la inseguridad: En momentos de cambio, las personas se preguntan que pasará. Está inseguridad se trata trabajando el cambio como un proceso, explicando claramente cada una de las fases y mas importante aún traduciendo a cada persona que significa para el/ella. La gente quiere saber como le va a afectar y que se espera de el/ella.
  • Gestionar la pérdida de control: En ocasiones las personas temen perder la responsabilidad que tienen o parte de ella. También puede existir miedo de no tener las competencias para afrontar la nueva situación. Involucrarle en el proceso de cambio y pedirle compromiso para que asuma un rol activo en el mismo, ayuda para vencer estos miedos.
  • Gestionar los tiempos: Las probabilidades de éxito al introducir un cambio son mas altas si lo hacemos dosificando y no intentando introducir todo a la vez (Un elefante no se como de un bocado!). Otro factor de éxito es la paciencia. Hay que asumir que la organización y las personas necesitan, en términos generales, tres veces mas de tiempo para aceptar y vivir el cambio que el tiempo necesario para idear y preparar el mismo.
  • Gestionar el pasado: A veces las personas se resisten a cambiar por los fracasos del pasado. No tiene sentido negar estos fracasos y es hasta bueno porque permite preguntar que hemos aprendido de ellos. También es un buen momento para honorar los éxitos cosechados. Y por último habría que recordar que vivimos el presente y que el entorno ha cambiado.
  • Gestionar la carga de trabajo: Introducir un cambio con éxito precisa encontrar las personas embajadoras del proyecte y darles el tiempo necesario para trabajar el proceso de cambio. Fundamental es comprobar como se desarrollan las distintas fases del proceso lo que dará oportunidades para celebrar éxitos intermedios y seguir con energía.

Fuente: Configuras / 11th, 2012 / Jan C.M. Vos (Socio Director Configuras)

miércoles, 10 de octubre de 2012

Los 7 pensamientos del estrés

Según varias encuestas recientes, el estrés ha aumentado considerablemente con la crisis. Las personas que son despedidas sufren estrés por esta crítica situación, y los que conservan su empleo sufren estrés porque tienen que hacerse cargo de más trabajo por el mismo salario o menos. Y además porque tienen miedo a perder su empleo, con lo que trabajan más horas perjudicando su vida personal y salud.

Pero más allá de causas externas, que son reales y muy dolorosas, la verdadera causa del estrés son los pensamientos y juicios con los que afrontamos nuestra realidad. Hay 7 pensamientos muy repetitivos y comunes con los que a diario autosaboteamos nuestro bienestar. Son los siguientes:

1. Tengo que ser perfecto
Aunque inicialmente pensemos que este pensamiento no va con nosotros, he comprobado que muchísimas personas se exigen a sí mismas la perfección en todos los ámbitos de su vida, presionándose innecesariamente y creando un entorno constante de tensión e insatisfacción constante.

2. Necesito tenerlo todo bajo control
La vida es lo que sucede mientras nosotros hacemos otros planes. Esta frase de John Lennon choca frontalmente con nuestro empeño obsesivo en controlar todos los aspectos de nuestra vida. Queremos controlar que todo suceda según nuestros caprichos y planes, y cuando algo cambia a peor y desequilibra nuestro “falso” equilibrio nos estresamos. En el fondo se trata de una incapacidad para aceptar la vida tal como es, con sus éxitos y fracasos, alegrías y problemas.

3. Los demás deberían ser o hacer…
Nuestra obsesión por controlar llega hasta límites insospechados, hasta el punto de querer controlar lo que piensan los demás, y cómo se comportan los otros con el fin de que complazcan nuestro ego y necesidades. Pero los demás son como son, hacen lo que hacen, y por mucho que nos empeñemos, no podemos cambiarlos. Igual que nosotros nos resistimos a cambiar cuando alguien pretende obligarnos. El problema no son los demás, sino nuestras expectativas sobre los demás, que son demasiado elevadas, y siempre nos van a desfraudar, con lo que nos garantizamos el estrés y el sufrimiento de por vida.

4. ¿Y si sucede lo peor…?
Cuando nuestra mente se ve invadida por pensamientos negativos y atemorizantes sobre el futuro, nos estresamos y nos sentimos ansiosos. Tratamos vanamente de eliminar la incertidumbre, otro sin sentido del ser humano, y nos torturamos con pensamientos horribles sobre lo que podría suceder. Mark Twain dijo que había tenido muchos problemas en su vida, la mayoría de los cuales nunca sucedieron.

Cuando dejamos que nuestra mente se contamine con estos pensamientos, no nos permitimos el enorme y grandioso regalo que tenemos ante nuestras narices: el presente. Este momento, aquí y ahora, está sucediendo algo irrepetible y único, y nos lo estamos perdiendo por esos pensamientos destructivos.

5. ¿Por qué sucedió…?
Cuando nos preguntamos repetidamente la causa de una experiencia dolorosa, que consideramos injusta, terminamos cayendo en el papel de víctima. Nos centramos tanto en el pasado que nos perdemos, una vez más, el disfrutar del momento presente. El estrés que nos provoca el repetir en nuestra mente una y otra vez esa experiencia dolorosa supera con creces la propia experiencia, que ha sucedido sólo una vez. Nosotros somos los que repetimos la película en nuestro cerebro, y terminamos culpando a los demás de nuestros males, amargándonos aún más la vida, y hundiéndonos en el agujero negro de la frustración y el resentimiento.

6. No puedo…
Muchas personas nos dirán durante nuestra vida que no somos capaces de conseguir lo que deseamos y soñamos. Hay muchos saboteadores sueltos, fracasados disfrazados de realistas, esclavos de su propia incapacidad y frustración. Sin embargo, no debemos guiar nuestras decisiones por esos juicios y consejos miserables. Debemos confiar en nuestras fortalezas, en ese “yo superior” que todos tenemos en nuestro interior. Una vez que empezamos a decirnos “Yo sí puedo” nuestra seguridad aumenta y nuestro estrés se reduce drásticamente.

7. Yo debería ser o hacer…
No deberíamos ser de otra manera, porque la realidad es que somos así en este momento. No deberíamos hacer algo diferente a lo que estamos haciendo, porque la realidad es que estamos haciendo eso. El problema es que la presión social y la educación que hemos recibido aparece desde nuestro inconsciente para machacarnos de forma incansable, haciéndonos creer en cada instante que no somos adecuados, ni oportunos, ni valiosos, porque siempre deberíamos ser o hacer algo diferente de lo que somos y hacemos. Una vez más, el motivo es que no nos aceptamos a nosotros mismos tal y como somos.

Conociendo dichos pensamientos y juicios y manteniéndonos alerta para detectarlos cuando aparezcan, seremos mucho más capaces de reducir nuestra ansiedad y estrés, y como consecuencia seremos más productivos y creativos. En definitiva, seremos más felices.

Fuente: RRHH Digital / Javier Carril, Socio Director de Execoach / Martes 02/10/2012 00:00

martes, 9 de octubre de 2012

La inteligencia (Intra)emprendedora



Hay mucha literatura acerca de cuáles son las destrezas (skills) que tienen en común los (intra)emprendedores, se habla mucho de cómo podemos detectar a los que tenemos en nuestras organizaciones, de cuáles son los puntos que les motivan, en definitiva del “común denominador” para rastrearlos dentro de nuestros ecosistemas empresariales. Dónde y cómo encontrar la inteligencia común a los (intra)emprendedores y así detectarlos.

Es un ejercicio interesante, no lo dudo, pero quizá sería más importante y productivo buscar la manera de tejer una red de “inteligencia (intra)emprendedora” dentro de nuestras organizaciones para que el (intra)emprendurismo se manifieste, salga a la luz, porque -ya lo hemos dicho muchas veces aquí- el gran reto en este siglo de la escasez para la creación de nuevas líneas de negocio dentro de nuestras empresas es dejar trabajar a los (intra)emprendedores. La idea es que no tengas que pescarlos, sino que salgan, se socialicen, manifiesten y como consecuencia ellos estén más felices creando, lo que redunda en la mejora empresarial.

Así, nuestras recomendaciones para crear un ámbito de cultura (intra)emprendedora es que cultives dentro de tu organización los siguientes tipos de “inteligencia”:

i) Inteligencia económica:
El entorno en el que hoy nos movemos, de manera definitiva, se ha vuelto global. El conocimiento de cuáles son los puntos de apoyo que hacen que se mueva la lógica económica es capital para poder encontrar cabida en el mercado. Todo tipo de empresas necesitan manejar y conocer los resortes de los flujos económicos que se generan a nivel global.

ii) Inteligencia competitiva:
Conocer de manera exhaustiva todo lo que afecta y puede afectar a nuestro sector es algo tremendamente necesario para poder sobrevivir. Si una empresa, hasta ahora exitosa en su mundo no es capaz de valorar el entorno y sus desafíos (posibles cambios en el paradigma, en la regulación…) tiene una base endeble que le puede hacer caer en poco tiempo de su pedestal.

iii) Inteligencia corporativa:
La lógica de nuestra empresa. Cuanto más grande, más energía necesitamos para mantener cohesionada nuestra empresa ( ya lo dicen las leyes de la termodinámica). El conocimiento de nuestra propia “casa”, nuestras debilidades, fortalezas, nuestras necesidades, nuestros comportamientos, los de nuestra gente.. etc. Es una “inteligencia” que muchas veces se nos olvida manejar y es capital junto con el resto de esta lista. Muchas veces nos parece que lo dominamos y no es así.

iv) Inteligencia técnica:
El conocimiento de lo que hacemos en el día a día, hay que cultivarlo. Puede parecer una perogrullada, pero por desgracia conozco a empresas que no lo cultivan, y han conseguido mantener unos cuadros intermedios que realmente no dominan su negocio. Aspectos como la situación de crisis, el dejarnos llevar, algún golpe de suerte (los famosos “pelotazos” que existen en todos los sectores) y muchos otros factores hacen que podamos mantenernos flotando de manera coyuntural en una mar tranquilo, o que nos haga resignarnos al “ya pasará”, pero cuando la tormenta llega, nos hunde, y muchas veces es porque hemos dejado de cultivar el know how de nuestro negocio “core”.

v) Inteligencia pasional:
Hace ya muchos años que el genial Daniel Goleman acuñó el término que todos hemos estudiado y admirado de “inteligencia emocional”, tan genial en su época como ahora insuficiente. En nuestra época para crear las nuevas líneas de negocio y los nuevos negocios no es suficiente ser alguien con una trabajada y dominada inteligencia emocional, hoy más que nunca necesitamos que nuestras empresas cuenten con gente apasionada por su trabajo. La idea ya la hemos abordado desde muchos puntos en esta web y nos por ello no lo vamos a dejar de difundir: el (intra) emprendedor se siente desarrollando su idea en un ambiente de fluidez mental porque hace algo que le apasiona. Ay que trabajar y crear organizaciones que fomenten la “inteligencia pasional”.

vi) Inteligencia decisoria:
El culmen de lo anterior. Crear un ambiente en el que las decisiones se tomen de manera correcta. Aprender a decidir de manera justa, equilibrada, equitativa y con inteligencia. De poco me vale acumular conocimiento si luego no aplico una correcta toma de decisiones, los resultados serán desastrosas.

Como conclusión, hay que conseguir, además de cultivar estas inteligencias dentro de la organización, que el conocimiento que generan las mismas fluya dentro de la organización y que creen un acervo, que al final será el caldo de cultivo para el (intra)emprendurismo.

Tú líder tienes en tu mano gestionarlo, merece la pena, acepta el reto. Nos va mucho en ello.

domingo, 30 de septiembre de 2012

¿PODEMOS AYUDAR A NUESTROS HIJOS A DESARROLLAR HABILIDADES EMPRENDEDORAS?

Uno de los principales problemas que aqueja a la presente sociedad es la escasez del auténtico espíritu emprendedor entre la juventud, autentico pilar de un nuevo modelo económico y clave de la transformación de cualquier economía. No hablo de ese espíritu que muchos de nosotros hemos tenido que descubrir (o mejor dicho, redescubrir) ya mayores…

Hablo de el convencimiento claro e inequívoco que todo joven debería tener de que es capaz de cambiar el mundo, pero no como algo abstracto, sino como una serie de pasos claros y concretos para actuar sobre lo que no le gusta. Hablo del famoso espíritu emprendedor. Y ese espíritu no nos lo pueden inculcar ni en la escuela ni en la universidad (aunque sean partes esenciales del proceso), sino que debe ser parte indivisible de la educación que ofrecemos a nuestros hijos, de nuestra responsabilidad como padres. Por que no olvidemos que como decía W. B. Yeats La educación no trata de llenar un cubo, sino de encender un fuego

No hace mucho hablábamos sobre cómo encender ese fuego emprendedor en nuestros hijos, pero desde un punto de vista global y de contexto. En ésta ocasión quería compartir lo que he ido aprendiendo y trabajando en cuanto aspectos concretos, pero únicamente como punto de partida para que la comunidad de lectores lo enriquezca. Me gustaría que el post se convirtiese en un compendio de consejos, ideas y propuestas que entre todos ayuden a otros padres y formadores.


¿CÓMO DETECTAR A UN NIÑO EMPRENDEDOR?

Aunque en mi opinión todos los niños son emprendedores por naturaleza, es cierto que algunos niños han desarrollado de forma innata ese carácter emprendedor, lo que en muchos casos y si no somos conscientes de ellos puede hacerles ganar la etiqueta de “niño problemático”.

Estos son algunos de los signos que nos pueden ayudar a detectarlos, aunque seguro que sus padres ya los tildan de “inquietos”:

Se trata de niño obstinados, que nunca quedan satisfechos con con la explicación que le hemos dado y quiere comprobar por sí mismos si es así.

Son niños que no suelen encajar en la escuela, y en muchos casos los diagnostican como hiperactivos (en realidad simplemente es que se aburren con una educación que no les deja experimentar ni cuestionar los conocimientos establecidos)

Tienen genuinas ganas de cambiar el mundo, y no se contentan con señalar lo que no “funciona” de él, sino que se ponen a idear formas de arreglarlas (por absurdas que estas sean confrontadas con el mundo “real”)
Son niños que desde pequeños están interesado en entender cómo funcionan las cosas, y sobre todo cómo funciona el dinero (cómo se gana, cuanto gana su padre y madre, por qué no cobran más, por qué el padre del vecino gana más..)






ELEMENTOS SOBRE LOS QUE TRABAJAR: ACTITUD

Vamos a intentar recoger aquí los puntos que yo creo son claves para inculcar una actitud correcta en los niños (me atrevería a quitar la palabra “emprendedor”, ya que yo las entiendo como necesarias para cualquier persona).

Equivocarse y aprender: Creo que aunque como padres hablamos mucho sobre la importancia de dejar que los niños se equivoquen, a la hora de la verdad no les dejamos. Como hablábamos hace unos días al hilo de la educación emprendedora, debemos dejar que asuman riesgos y se equivoquen (siempre que no implique grandes peligros), y luego jamás acudir al “ya te lo dije”, sino preguntarles “¿Qué has aprendido?” y luego “¿pues entonces ha valido la pena aprenderlo, no?

Salir de su zona de confort: En la vida actual, con la carga de trabajo y cansancio que llevamos los padres utilizamos los ratos que podemos pasar con nuestros hijos para descansar y disfrutar de ellos con entornos controlados y conocidos. Aunque es agradable, debemos desafiar a nuestros hijos y obligarles periódicamente a salir de su zona de confort, ya sea viajando a lugares nuevos, haciendo actividades o deportes que nunca antes habían hecho… etc. Aunque al principio les resultará complicado, poco a poco les costará menos salir de sus zonas de confort.

Incentivar la curiosidad: Muchas veces tendemos a dar respuestas cerradas a nuestros hijos cuando nos preguntan cómo funciona algo, de forma que ellos se conforman (o se aguantan) con nuestra explicación. En lugar de eso es mejor ayudarles a razonar y a hacerse preguntas, diciéndole: “¿Tú como crees que funciona?”o “por qué crees que es así?”. Esto también supone que esa maravillosa época donde nuestros hijos preguntan 1000 veces “¿por qué?” no les contestemos con malos modos, sino que les ayudemos a pensar y encontrar sus propias respuestas.

Seguridad: Un tema espinoso, pero posiblemente muy obvio. Para explorar, cuestionarse su entorno y atreverse a cambiarlo un niño debe sentirse seguro y cómodo… de forma que jamás bajo ningún concepto deberíamos reírnos de sus toscos intentos o enfadarnos por que no consigan hacer las cosas a la primera…. ya que se cerrarán. La paciencia y una expresión de amor incondicional (tanto si lo hacen bien como si lo hacen mal) son claves.

Acostumbrarse a la incertidumbre: Una de las derivadas de todo lo anterior es que debemos hacer que nuestros hijos no se sientan excesivamente incómodos con la incertidumbre, ya que posiblemente esta es una de las compañeras más habituales del emprendedor. Poco a poco si perseveramos, desafiamos sus capacidades y se acostumbran a salir de su zona de confort acabaran sintiéndose algo más cómodos con la incertidumbre.

Fijarse objetivos: Nuestros hijos, como es normal para su edad, están acostumbrados a pensar a muy corto plazo y de forma más o menos oportunista. Aunque cuanto más mayores se hacen más conscientes se hacen de la necesidad de tener metas, deberíamos ayudarles a establecer objetivos (por ejemplo “ahorrar para comprar el coche que les gusta” o “aprender a patinar”), y sobre todo, animarlos a ellos e incentivarlos al principio con pequeñas recompensas.

Tenacidad, esfuerzo y resistencia al fracaso: Sin duda una de las lecciones más duras de la vida es aprender a pelear por lo que queremos, perseverar cuando todo se hace cuesta arriba y levantarnos tras fracasar. Para un niño emocionalmente inmaduro es todavía más complicado, pero debemos dejarles claro que si quieren algo y pelean por ello podrán conseguirlo, no importa lo que les diga la gente de su entorno. En este punto es casi más importante el camino que el hecho de que realmente lo consigan, ya que lo importante es que los apoyemos incondicionalmente, sin cuestionarlos… (algo muy difícil dado que siempre matizamos su futuro con nuestro pasado, olvidando que su futuro está por escribir).


Uno de los elementos más difíciles es el mantener un balance correcto entre el incentivarlos y motivarlos sin caer en ser pesados. Es una tarea complicada, pero para mi la clave es incomodarlos un poco (sin dejarlos que se acomoden) pero ser conscientes de su estado de ánimo, cansancio y protestas, para saber cuándo es el momento de darles un abrazo y no insistir. Para mi el punto de inflexión es sencillo pero muy difícil:

La clave es que todo el proceso sea divertido, un juego en el que nos lo pasemos toda la familia bien. En el momento que es una carga o una obligación habremos perdido la batalla.

12 CUALIDADES SOBRE EMPRENDER QUE HEMOS APRENDIDO VIENDO DIBUJOS

Si hay algo que une a cada generación son los dibujos que ha visto. Y sin duda, esos dibujos transmiten unos valores y una forma de pensar que, si le hemos prestado atención, habrá moldeado nuestro carácter. Esto sucede también en cuanto a la cualidades necesarias para emprender, que podemos encontrar en distintos dibujos animados… ¿sabes cuales?


DORA LA EXPLORADORA - VISIÓN Y METODOLOGÍA
No importa si va a rescatar a un príncipe, a ayudar a una estrella que ha caído del cielo o a curar a una rana, Dora tiene una visión global de todo el proceso, ayudada por un mapa mágico que le dice cuales son los hitos en su camino. Además, periódicamente se detiene y dice “Vamos a pensar…”.

Como emprendedores tendemos a meternos en una dinámica dehacer cosas sin muchas veces tener la visión del por qué hay que hacerlas, lo que nos lleva a perder el foco. De vez en cuando debemos hacer como Dora, y pararnos a pensar. Para ello, nada mejor que tener un mapa (nuestro modelo de negocio) que nos ayude a orientarnos.


BOB ESPONJA - ESPIRITU DE APRENDIZ

Si hay una cualidad interesante de Bob Esponja es su capacidad para abstraerse de lo que ya sabe y contemplar las cosas como si fuera la primera vez que las viera. Aunque muchos en Fondo de Bikini lo consideran simple, realmente es capaz de valorar sin prejuicios todo lo que ve.

Esta es una cualidad importante en un emprendedor, ya que le permite ver lo que otros no ven desde su atalaya, semilla de muchas oportunidades. Lo único necesario es evitar esa visión de “yo lo sé todo” y mirar con humildad el mundo.





PEDRO PICAPIEDRA - PASIÓN Y CONFIANZA 




Pedro Picapiedra es una clara contraposición a nuestro anterior invitado. Sabe la importancia de poner pasión en todo lo que hace, ya sea estar con sus amigos, idear nuevos planes o divertirse (cualquier cosa menos el aburrido trabajo por cuenta ajena que tiene). Confía en sí mismo y en sus posibilidades, hecho que a veces desgraciadamente se vuelve en su contra.

Al igual que Pedro, tenemos que poner el corazón en lo que hagamos, ya sea disfrutar o montar nuestra empresa que cambiará el mundo. Y aunque un exceso de confianza no es positivo, sin duda debemos tener una buena dosis, ya que vamos a sufrir la famosa “montaña rusa del emprendedor”, y la confianza en nuestras posibilidades nos ayudará a sobrevivir a los momentos “bajos”


GOKU - ESFUERZO Y CAPACIDAD DE MEJORA 

Toda una generación crecimos viendo como un niño bajito y con cola de mono entrenaba duro, aprendía y se esforzaba con todo su ser para convertirse en un gran luchador. Cuando parecía imposible que pudiera derrotar a su némesis, en lugar de rendirse u obcecarse peleando una batalla que no podía ganar, se alejaba, exploraba nuevas formas de vencer a su oponente y tras entrenar muy duro lo conseguía, superando sus propios límites.

Con los emprendedores pasa algo parecido. Si nos rendimos la primera vez que nos veamos superados, el camino será muy corto. Tampoco se trata de obcecarnos en pegarnos golpes contra la misma pared al ritmo de “No te rindas”. Se trata de buscar otra forma de derribar la pared, y sobre todo, de seguir esforzándose por mejorar. Todos los días.




BUGS BUNNY - CREATIVIDAD E INNOVACIÓN


Uno de los personajes más divertidos y creativos de todos los dibujos animados es el simpático conejo Bugs Bunny. Al final siempre se sale con la suya, no importa lo complicada que sea la situación. ¿Su secreto? Grandes dosis de innovación y creatividad, sazonadas con una pizca de irreverencia por lo establecido. Es capaz de utilizar objetos comunes para las tareas más inverosímiles, o de desafiar las leyes de la física para conseguir su objetivo.

Como emprendedores, vamos a vivir lejos de nuestra zona de confort. Muy lejos. Así que mejor empecemos a abrir nuestras miras, ser más creativos y atrevernos a hacer las cosas de otra forma. No importa si al hacerlo pisas algún callo, o molestas a alguien, desafiando el status quo. Nadie dijo que fuera fácil, así que mejor busca formas innovadoras para conseguir tu objetivo.


MICKEY MOUSE - LIDERAZGO Y TRABAJO EN EQUIPO

No podemos concebir a Mickey sin sus amigos, Donald, Pluto, Minnie, Goofy, Daisy. Mickey es el elemento aglutinador, y el eje central de sus aventuras. Trabaja como puntal del grupo (y no como líder autoritario), ayudando a sus amigos cuando lo necesitan y motivándolos.

De forma similar, no se concibe una startup sin un equipo que se complemente… y que tradicionalmente estará liderado por su fundador. La clave es ser consciente que debemos liderar con el ejemplo, y ayudar al equipo a desatar todo su potencial. Para ello, lo primero es ser conscientes que las cosas no funcionan solas, y que transparencia, confianza y comunicación son tus mejores aliados.




SCOOBY DOO - ESCEPTICISMO

El equipo de Scooby Doo se dedica a analizar misterios en los que todos los demás creen a pies juntillas. De forma similar a los cazadores de mitos, investigan sobre los hechos reales, analizan cada pista y sólo luego llegan a las conclusiones. No se dejan llevar por el fervor del pueblo, a pesar de que muchas veces se ríen de ellos o cuestionan sus motivos.

Como emprendedor, tienes que cuestionarlo todo. No te dejes llevar por los “siempre se ha hecho así” o “ya lo probamos y no funcionó”. Toma tus propias decisiones y no te dejes influir por el “saber popular” o por el rebaño. Si quieres cambiar las cosas, el primer paso es ser analizar por ti mismo cómo son de verdad.


PANTERA ROSA - ADAPTABILIDAD Y OPORTUNIDAD 

Uno de los dibujos que más me han gustado siempre son los de la Pantera Rosa. Quizás sea por esa elegante habilidad para escoger el mejor momento para escabullirse, o su flexibilidad y adaptabilidad para fluir con el entorno y los escenarios, consiguiendo siempre escapar del Inspector Clouseau.

Creo que esa debe ser precisamente la principal cualidad del emprendedor. La capacidad de ser flexible y adaptarse rápidamente a las circunstancias. ¿Hay cambios en el modelo de negocio? No pasa nada, nos adaptamos.



POCOYO - EXPLORACIÓN

Pocoyo es un simpático e inquieto personaje de Zinkia que, a pesar de ser un niño muy pequeño, explora su mundo junto a sus amigos Elly y Pato. La curiosidad por descubrir nuevas cosas y la capacidad de aprender cómo funcionan sólo se ven superadas por la emoción de conocer su entorno… ya que todo está por descubrir.

De forma similar, una de las principales cualidades del emprendedor debe ser la inquietud por explorar más allá de lo que sabe y conocer cosas nuevas, emocionándose con cada nuevo descubrimiento… ya que éstos, aunque al principio no entienda exactamente cómo, son los pilares que utilizará para cambiar el mundo.


EL COYOTE - PERSISTENCIA Y FOCO 

Que os voy a decir de uno de mis personajes preferidos, al que ya le dedicamos un post monográfico en “6 lecciones de innovación que nos puede enseñar el Coyote”. En esta ocasión me quiero centrar en su capacidad para centrarse en su único objetivo, capturar a su némesis, el correcaminos… así como en lo persistente que es aunque las cosas le salgan mal una y otra vez.

Como ya hablamos, la tolerancia a la frustración, el foco y la persistencia son las principales aliadas de cualquier emprendedor. No importa si a la primera no sale bien. Ni a la segunda. Ni a la tercera. Hay que ser persistente y enfocarse en el objetivo, no en el camino… así que si a la primera no sale, habrá que buscar otra forma. Otro modelo de negocio. Otros aliados. Quizás incluso otro que haga de CEO. Pero al final, lo conseguirás.





HOMER SIMPSON - VALOR Y ENTORNO

Homer es quizás la estrella cuyo papel sea mas extraño en ésta lista, pero creo que tiene su hueco por derecho propio… ya que es un valiente. No se amilana ante ningún problema, y está tan loco como para creer que puede hacerlo… lo que muchas veces hace que lo consiga. Da igual si se trata de ser una estrella de rock, construir un coche o ayudar a su hija con una canción. Si cree que hay algo que se debe hacer, lo hace. Además, siempre se ve arropado por su familia que lo apoya en sus descabelladas ideas.

Esto es algo importante para un emprendedor, ya que el entorno muchas veces es la clave para que superemos los momentos bajos, y su apoyo es crucial. De la misma forma, es importante tener ese valor para dar un paso adelante y cambiar lo que no nos guste en el mundo, o lo que pensemos que hay que cambiar. Será difícil, sin duda… pero si no nos atrevemos, siempre nos preguntaremos “¿Qué hubiera pasado si…”?


MAFALDA - DETERMINACIÓN POR CAMBIAR EL MUNDO
 
Uno de los personajes más comprometidos y críticos, Mafalda lucha por cambiar el mundo. Quizás por su inocencia, quizás por su determinación, no le desanima lo titánico de su tarea. Ella siempre acaba convenciendo a sus amigos Guille, Susanita o Felipe para que la ayuden, y en cierta forma cambia el mundo.

Y esa es una de las lecciones mas duras de aprender y más valiosas. Cambiar el mundo de un solo golpe es muy complicado. Mejor no nos preocupemos con cambiarlo todo. A veces basta con que cambiemos el metro cuadrado que tenemos alrededor… y que todo camino empieza con el primer paso.




Fuente: Blog de Javier Megías

Un simple gesto... puede darte trabajo

Cómo salir airosos de una entrevista laboral haciendo un uso correcto de la gestualidad.




No hay segundas oportunidades en la primera impresión que causamos en alguien. El 90% de la idea que los demás se hacen de nosotros tiene lugar en el transcurso de los primeros cuatro minutos de contacto. También que entre el 60% y el 80% del impacto que generamos no es de carácter verbal. Es por eso que, en las entrevistas de trabajo, por encima de factores objetivos como el currículum o las referencias, lo que más suele inclinar la balanza es la impresión que el candidato causa al entrevistador. Un apretón de manos convincente o una mirada sin suspicacia pueden ser claves. En el Manual de la Imagen Personal de la Escuela de Empresa y Comunicación BAi, Javier Castro es muy claro: “En los negocios, tú eres la marca y tu apariencia, el logotipo”. Y no olvidemos que, en la apariencia, la gestualidad es algo que nos define: un simple gesto nos puede abrir las puertas o empujar a que tachen nuestro nombre de la lista. ¿Y podemos dominarlos? Lo primero es ser conscientes del valor que cada gesto arrastra consigo.

El saludo 

Todas las señales corporales que hoy entendemos como una convención social, en realidad tienen una explicación. Sin ir más lejos, el apretón de manos se remonta a la antigüedad y era una forma de demostrar que no se portaban armas. Con el tiempo, este gesto se ha convertido en una estereotipada señal de saludo y buena disposición, aunque, eso sí, no hay dos apretones de manos iguales. Por ejemplo, a la mujer que da un apretón firme se la suele ver de inmediato como una persona de mentalidad abierta, lo que hace que genere buena impresión.

Una manera sencilla de transmitir el dominio de la situación es girando suavemente la mano, en el momento de entrechocarla, de modo que la palma quede mirando hacia abajo. Si, por el contrario, lo que queremos transmitir es absoluto respeto hacia nuestro interlocutor, lo mejor es que las palmas queden alineadas en vertical. Es muy importante aplicar la misma presión que se recibe: unos dedos fláccidos nos retratarán como alguien inseguro; y, al revés, estrujarle los huesos al otro devolverá una imagen autoritaria. Lo que se conoce como el apretón doble (estrechar con ambas manos la que se nos ofrece) se interpreta como un abrazo en miniatura, que no es apropiado si no hay confianza.

La entrevista 

Lo más habitual es que haya una mesa de por medio entre el entrevistador y el candidato. Un gesto muy común es apoyar los codos sobre la mesa uniendo en alto las manos, algo que demuestra una actitud reprimida, ansiosa o negativa. Si no podemos evitarlo, lo mejor es que adoptemos la postura del campanario (los dedos de una mano presionando los de la otra hasta formar una especie de triángulo), ya que esto indica una actitud de confianza y seguridad.

Los brazos 

Algo que siempre deberemos evitar es el cruce de los brazos. Da a entender que no estamos de acuerdo con lo que se nos comunica o que no tenemos una actitud demasiado participativa. Las mujeres suelen mantener los brazos más abiertos cuando están con un hombre que les atrae, mientras que los suelen cruzar sobre el pecho cuando no les interesa lo que les están contando. Para evitarlo, es bueno que sujetes algo con las manos (un bolígrafo, un llavero, unas gafas) y juega con ellos.

Los pies 

Lo primero que debemos advertir es que mover mucho los pies es un intento del cerebro por huir del momento que se está viviendo. Las piernas y los pies muestran el compromiso de una persona a seguir con una conversación o a darla por terminada lo antes posible.

Por otro lado, el cierre de tobillos (la postura en la que los pies se retiran debajo de la silla) refleja una actitud retraída, en la que impera el miedo.

Las piernas enroscadas, en las que un pie se cierra en torno a la pierna opuesta, son características de personas tímidas e introvertidas. En el caso de las mujeres, piernas cruzadas y en paralelo transmiten feminidad, seguridad y aplomo, una postura muy recomendable en entrevistas.

La cabeza 

Uno de los gestos que solemos aplicar con mayor inconsciencia es el de afirmar con la cabeza.Aquí la velocidad que apliquemos puede ser capital. Asentir lentamente comunica que estamos interesados en lo que se nos está diciendo, mientras que lo contrario revela impaciencia.

Hay que tener también en consideración cómo colocamos la cabeza. Si la levantamos en exceso es muy difícil que no piensen que miramos por encima del hombro. Tampoco conviene ladearla o inclinarla excesivamente, ya que transmitiremos una señal de sumisión o enfado. Ni que decir tiene que la persona que se encoge de hombros se empequeñece a la vista de su interlocutor.

La mirada 

Siempre nos va a retratar de una manera o de otra. En su libro “El lenguaje del cuerpo”, los expertos Allan y Barbara Rose distinguen tres tipos de miradas, según se apliquen éstas a un entorno social, íntimo o de poder. Cuando fijamos los ojos en el triángulo facial comprendido entre los ojos y la boca de la otra persona, estamos aplicando una mirada neutra, social, por la que siempre se nos percibirá como interlocutores no agresivos. En cambio, si el triángulo se amplía a la zona entre los ojos y el pecho, demostraremos interés y lo más probable es que sea la antesala de una seducción. La que estos autores denominan mirada de poder se focaliza entre los ojos y la frente, y tiene un claro valor intimidatorio.

En una entrevista debemos tratar de mantener siempre una mirada apacible y prolongada, que transmita seguridad, pero también comodidad con la persona que tenemos enfrente.

La sonrisa 

Las falsas se detectan con más facilidad de lo que nos pensamos. Está demostrado que, cuando un mentiroso sonríe, se le pronuncia más el lado izquierdo de la comisura labial. En una sonrisa auténtica y sincera los hemisferios cerebrales instruyen a ambos lados de la cara para que actúen con total simetría.

Otro gesto muy sintomático de quien no es sincero es sonreír con los labios en tensión, mientras que lo que conocemos como sonrisa torcida no transmite más que un único mensaje: sarcasmo.

Al salir 

Una práctica que empieza a extenderse en estos contextos es la de continuar la entrevista en un bar o local público. Suele ser una iniciativa que toma el seleccionador cuando advierte que el candidato está demasiado rígido. Cuidado con relajarse entonces: el gesto, por ejemplo, de dónde dejamos la taza de café nos puede traicionar. Alguien que se sienta dudoso o inseguro lo más probable es que la coloque en el lado contrario de su cuerpo, formando una barrera con su brazo. Por el contrario, si queremos mostrar una actitud abierta, dejaremos la taza en el mismo ángulo del brazo que utilizamos para cogerla.

Otros gestos 

La credibilidad que nos esforzamos en transmitir se pone en entredicho a la primera de cambio por gestos como tragar saliva compulsivamente, un parpadeo demasiado rápido, taparnos la boca al hablar, frotarnos el ojo cuando se nos interpela o la nariz al responder, tirar constantemente del cuello de la camisa...

A veces no son más que microgestos, respuestas instintivas que nuestro cuerpo exhibe como un modo de protección ante una situación tensa o incómoda. En la mayoría son situaciones que pueden pasar desapercibidas, pero una persona observadora verá más de lo que podamos intuir a simple vista.


DECÁLOGO BÁSICO EN UNA ENTREVISTA DE TRABAJO 

1. Nos quitaremos el abrigo y permaneceremos de pie (¡prohibido sentarse!). La postura idónea es con las manos cruzadas a la espalda, ya que denota confianza.

2. Nada de quedarse en la puerta: entraremos al despacho con decisión, sin arrastrar los pies.

3. Nos acercaremos confiados a estrechar la mano del entrevistador. Tras esto, tomaremos asiento.

4. El apretón de manos. Giraremos levemente la palma hacia abajo y devolveremos la presión que recibamos.

5. Cruzaremos las piernas en una postura cómoda y sobria a la vez. No mover los pies como si estuviéramos siguiendo el compás de una música muda.

6. Al hablar, trataremos de acompasar nuestras palabras con suaves movimientos de las manos. Evitaremos colocar los codos sobre la mesa.

7. Fijaremos la mirada entre los ojos y la boca de nuestro entrevistador, sin ladear ni subir o bajar en exceso la cabeza.

8. Seremos cordiales pero sin que parezca que nos tomamos todo a risa. Intentaremos dar una imagen seria (que no antipática).

9. Al salir, estrechamos de nuevo la mano y, al llegar a la puerta, nos despediremos con una leve sonrisa.

10. Si hay café, trataremos de no relajarnos y colocaremos la taza en línea con el brazo que empleemos en cogerla y dejarla.


Fuente: 22 sep 2012 MUJER HOY-ALBERTO CHESSA